Eludiendo la Pregunta: el Constante Debate Sobre el Punto Máximo de la Producción Petrolífera

El pasado mes, discretamente, se dio una revolución: los científicos que EE.UU. había contratado a su servicio lo obligaron a reconocer los inminentes y potencialmente desastrosos efectos del fenómeno conocido como “punto máximo de la producción petrolífera” [peak oil].

A petición del Departamento de Administración de Energía, Robert Hirsch, consejero de alto rango del programa de energía en la Corporación Internacional de Aplicaciones Científicas, en conjunto con Roger Bezdek y Robert Wendling, publicó un informe titulado The Peaking of World Oil Production: Impacts, Mitigation and Risk Management [“El punto máximo de la producción petrolífera mundial: impactos, atenuación y gestión de riesgos”].

Entre líneas y razonamiento del análisis transciende un alarmante panorama:

El informe declara que “El mundo nunca se ha visto confrontado con un problema similar. Si el problema no se atenúa a gran escala más de una década antes de que ocurran los hechos, se volverá omnipresente y no será temporario. Las transiciones de tipos de energía previas (de la madera al carbón y del carbón al petróleo) fueron graduales y evolutivas: el agotamiento del petróleo será tan abrupto como revolucionario”11.

Lo primero que una piensa cuando lee esto es, obviamente, “¿y cuándo esperan que nos topemos con este problema?”

A modo de respuesta, Hirsch contestó a eclipsenow.org por escrito:

“Nadie sabe con exactitud cuándo la producción mundial de petróleo convencional alcanzará su punto máximo, pero un número de expertos opina que será en los próximos 5-15 años. Nuestra investigación pone de manifiesto que se puede atenuar el problema del agotamiento de la producción petrolera con las tecnologías disponibles, pero el tiempo que se requiere para implementarlas está calculado sobre una escala de 15-20 años, en el mejor de los casos.La naturaleza del problema del agotamiento del petróleo no tiene comparación: si no se lo aborda a tiempo para atenuarlo, los impactos serán apremiantes, se sentirán a escala mundial y serán duraderos. Una gestión de riesgos prudente establece seria atención y acción de enormes proporciones pronto, lo que resulta difícil para la mayoría de las personas así como muchos líderes, quienes tienen la costumbre de esperar hasta que el problema sea evidente para de tomar acción alguna”22.

Varios comentaristas han notado con desaprobación que el informe pretende pasar por alto las precauciones de siempre tales como las Declaraciones de Impacto Ambiental que los potenciales proyectos de atenuación deben prestar antes de implementarse. El informe hace esto mayormente en un lenguaje semicientífico aunque a la larga la mentalidad de “medidas desesperadas para tiempos desesperados” se hace patente, y con respecto al efecto NIMBY [Not In My Backyard: “no en mi patio trasero”], el informe alega que el mismo se ha transformado en efecto BANANA [Build Absolutely Nothing Anywhere Near Anything: “no construir absolutamente nada en ningún lugar cerca de nada”].

Quizás la sección más triste sea la titulada Wildcards [“Comodines”]. Estos representan supuestamente la otra cara de la moneda, posiblemente equilibrando las fuerzas y que podrían dar vuelta la tortilla. Pero su inverosimilitud confiere a la sección la agridulce ironía de la fantasía:

“Se pueden llegar a descubrir enormes reservas de gas natural…

La economía mundial y el crecimiento poblacional se ralentizarán y la demanda futura será menor que la prevista…

Las reservas de petróleo en Medio Oriente son mucho mayores de lo que se ha dado a conocer…

Algún tipo de gran avance científico se comercializará, atenuando la demanda de petróleo mucho antes de que se alcance el punto máximo de producción petrolífera…”

Hirsch me hizo entender propiamente su sentido de urgencia cuando además de responder a eclipsenow.org, aceptó mi solicitud para una ciberentrevista:

“Contestar algunas de las preguntas se complica bastante. A continuación las respuestas simples:

P: El informe menciona otras potenciales fuentes de energía para atenuar los efectos de las cada vez más limitadas reservas de petróleo, tales como el carbón y el gas natural. ¿Puede cualquiera de estos recursos reemplazar al petróleo utilizado en fertilizantes, pesticidas y plástico?

R: Sí.

P: El informe envisiona tres posibles escenarios: (1) la atenuación comienza veinte años antes de que se alcance el punto máximo de producción petrolífera, (2) la atenuación comienza diez años antes de que se llegue a la producción máxima de petróleo, (3) la atenuación comienza en el momento de alcanzarse la producción máxima de petróleo. De todas formas, no se describe el aspecto de la vida durante la transición a otros combustibles. En el peor de los casos, ¿predice algo más extremo que la gran depresión económica de 1929, tal como una crisis en el transporte de alimentos y hambre, en particular en las ciudades?”

Esta es una posibilidad que varios peritos, incluso el experto sobre asuntos petrolíferos Jan Lundberg, proponen. Hirsch defirió la pregunta porque supuestamente “se complicó”. La otra pregunta que no tocó fue:

P: Nos llevó unos 150 años para llegar del descubrimiento del petróleo hasta donde estamos hoy, y en este lapso de tiempo la vida cambió a un ritmo relativamente lento. La población es más numerosa ahora pero aparte de eso, ¿por qué describe a las menguantes reservas de petróleo como “abruptas y revolucionarias”?

Tuvo la gentileza de responder a tres preguntas más:

P: ¿Tiene una idea de cuál será el sistema de prioridades durante el periodo de transición: por ejemplo, se dará prioridad al petróleo para obtener agua sobre la gasolina para los vehículos particulares?

R: Este es uno de muchos problemas complejos que en mi opinión nadie puede prejuzgar.

P: Los medios de comunicación están cubriendo el problema de la crisis en la producción petrolífera pero según algunos expertos no de una manera que comunique la urgencia del asunto. ¿Cree que una campaña informativa al respecto sería útil para impulsar al público y consecuentemente al gobierno a ponerse en campaña o cree que sembraría pánico, precipitando justamente el desastre económico que intentamos evitar?

R: Cuanto antes el público y los líderes políticos aborden el problema con seriedad, mejor, para alentar una política pública adecuada. Ahora mismo, el problema se encuentra “fuera del radar”.

P: ¿Cree que los peligros de demorar los esfuerzos para atenuar el problema son mayores que los peligros de hacer un tremendo esfuerzo demasiado pronto [el informe toca este tema]?

R: Desde luego”.

11. Peaking of World Oil Production: Impacts, Mitigation, & Risk Management

2 Government Departments that almost admit an early peak – eclipsenow.org

Jenna Orkin es miembro de la Organización para el Medio Ambiente de la OMC (Organización Mundial de Comercio)

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